
Los que acarician y penetran en la sensibilidad de nuestros poros.
El aroma leve de la habitaciòn.
Los cuartos de hotel con su desprolijidad caracteristica; el paraiso de los amantes, el infierno para el engañado.
La oscuridad de la noche y sus convites, desbocados, irreverentes.
La luna pasional vestida de martes glorioso.
La linea escueta que separa un lado de otro, real de irreal, pesadilla y èsta vida misma.
Las camas encendidas por el mismo fuego con que habràn de apagarse una noche cualquiera, sin importar cuando.
El comienzo liviano y el final atragantando.
Digerir o tragar la saliva a prepo.
Olvidar porque en ciertos casos la multiple opciòn no tiene cabida.
Encontrar, perder, soñar con eso que ya no existe.
La caricia tan mal nacida como muerta, sentirse gèlido, azul, el caprichoso "sinsentido"que se empecina y vuelve.
El espejo, su ìmpetu frontal, su-no-guardarse nada y bancàtela como puedas.
la suma de uno màs uno que de pronto da cero, porque claro ser uno los dos està bien, -ùnicamente mientras dura-.
Buscarse, indagarse el suceso y no entender nada.
Machacarse con las mismas preguntas , desde el vamos sin màs respuesta que el estruendo del silencio
El eco de la ausencia.
Y la luz, yo vi la luz.
La luz intermitente de la felicidad.
El aroma leve de la habitaciòn.
Los cuartos de hotel con su desprolijidad caracteristica; el paraiso de los amantes, el infierno para el engañado.
La oscuridad de la noche y sus convites, desbocados, irreverentes.
La luna pasional vestida de martes glorioso.
La linea escueta que separa un lado de otro, real de irreal, pesadilla y èsta vida misma.
Las camas encendidas por el mismo fuego con que habràn de apagarse una noche cualquiera, sin importar cuando.
El comienzo liviano y el final atragantando.
Digerir o tragar la saliva a prepo.
Olvidar porque en ciertos casos la multiple opciòn no tiene cabida.
Encontrar, perder, soñar con eso que ya no existe.
La caricia tan mal nacida como muerta, sentirse gèlido, azul, el caprichoso "sinsentido"que se empecina y vuelve.
El espejo, su ìmpetu frontal, su-no-guardarse nada y bancàtela como puedas.
la suma de uno màs uno que de pronto da cero, porque claro ser uno los dos està bien, -ùnicamente mientras dura-.
Buscarse, indagarse el suceso y no entender nada.
Machacarse con las mismas preguntas , desde el vamos sin màs respuesta que el estruendo del silencio
El eco de la ausencia.
Y la luz, yo vi la luz.
La luz intermitente de la felicidad.
- Fotografia: www.lolitas.se






